¿Has querido alguna vez a alguien hasta llegar a sentir que
ya no existes? ¿Hasta el punto que ya no te importa lo que pase? ¿Hasta el
punto en el que estar con el ya no es suficiente, cuando te mira y tu corazón
se detiene por un instante? Yo si.
¿Cómo describir lo que se siente si uno no es capaz de
encontrar las palabras exactas para ello? ¿Cómo hacer detener el tiempo si cada
vez que estas al lado de esa persona las horas parecen minutos?
Todo esto es lo mas parecido a escuchar la melodía de piano
más hermosa y no saber como expresar lo que te transmite, o ver una obra de
arte y no encontrar palabras para describir semejante belleza, como
ganar un premio y no saber que palabras decir.
Sentimiento, según la
RAE , es la acción y efecto de sentir, estado afectivo del ánimo
podrecido por causas que lo impresionan vivamente.
Las causas que me impresionan vivamente tienen nombre,
Samuel.
A simple vista Samuel, es un nombre normal, corriente, pero
si vamos poniendo el zoom, llegamos hasta una zona exacta de Salamanca, una
calle concreta con sus correspondientes casas, pues en una de ellas,
encontramos a Samuel.
¿Qué decir de Samuel? Uff… llega la parte difícil,
complicada, en la que tengo que buscar los adjetivos exactos para describirle,
pero quizás eso no es lo importante ahora, sino ¿Cómo es Samuel contigo? (En
este caso conmigo)
Para mí, Samuel es la persona más magnifica que conozco, es
de los pocas cosas que te oferta la vida y que tienes que hacer todo lo posible
para no perderlo, es como una “droga” en la que cada vez quieres más y más. Con
una sonrisa es capaz de expresarte todo e incluso con una mirada, bendita
mirada, o más bien, benditos ojos que roban la noción del tiempo, o esa sonrisa
que hace no pueda articular palabra después de verla.
Samuel ahora mismo es la calma en mi vida, lo más parecido a
un freno en el coche, capaz de hacerte ir despacio, de olvidarle del futuro y
disfrutar de cada uno de los momentos del día, ese día que está formado por sus
24 horas, capaz de hacerte ver que las cosas importantes están en pequeños
detalles que a veces pasan desapercibidos debido a las prisas, debido a pensar
en el futuro.
Poco a poco, paso a paso, me está enseñando a sentir, pero a
sentir de verdad, a disfrutar del sentimiento y a que ese miedo a sentir
desaparezca, al igual que desaparece el humo de un tren.
¿Qué me hace sentir? Podría decir millones de cosas, pero
todo lo voy a resumir en una sola palabra,… amor y dentro del sentimiento amor,
entran muchas cosas más, estabilidad, calma, seguridad, confianza, respeto,
sonrisas,…
Da escalofrío pensar que siento todo eso por alguien, por
una persona que apareció en mi vida de la nada y que ahora mismo, en mi
presente, se está convirtiendo en una pieza clave, una pieza fundamental e
imprescindible en mi puzzle llamado vida, esa vida que me ha dado el regalo más
grande, llamado Samuel.
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